Viral

¿Imaginas a unos elefantes marchando en el zócalo de Puebla? Pues sí pasó

El acto lo realizó un circo y obedeció a la muerte de uno de los paquidermos

En enero de 1974 elefantes del Circo Bell fueron sacados a las calles a manera de duelo | Facebook Gustavo Velarde
01/08/2023 |10:14
Laura Ruiz
RedactorVer perfil

El zócalo de la ciudad de Puebla ha sido el escenario de manifestaciones sociales, artísticas y según la historia, hasta de elefantes.

Así lo recuerda el activista y aficionado a la historia Gustavo Velarde Tritschler en una publicación del grupo de Facebook Puebla Antigua.

De acuerdo con el internauta, fue en enero de 1974 cuando el Circo Bell visitó la ciudad tras una gira en Centroamérica y durante su estadía en la ciudad murió un elefante llamado Arqui.

El animal era apreciado, pues se consideraba como el único elefante macho en toda América Latina y estaba valorado en 20 mil dólares.

Su muerte, asegura Gustavo Velarde, fue un golpe duro para el circo y causó estupor entre los poblanos, por lo que los empresarios no dudaron en sacar provecho del hecho.

Ese día, la función de circo se suspendió y como una muestra de duelo el resto de los elefantes compañeros de Arqui desfilaron con su cadáver en las principales calles de la Angelópolis.



Posteriormente, el cuerpo del paquidermo fue donado en una escuela veterinaria para contribuir a los estudios de su especie.

A casi 50 años de esos hechos, las perspectivas de la ciudadanía han cambiado y en la publicación realizada en la red social son varias las críticas sobre la forma como eran tratados los animales en el circo.

Otros más, destacan que en la imagen de los elefantes en el Centro Histórico se observa cómo estaban flacos y desnutridos.

Varios agradecen que las leyes mexicanas hayan cambiado para prohibir la explotación de animales en los circos, pues esas parecían prácticas de la Edad Media.

Por otro lado, la marcha de los elefantes hizo que otros poblanos revivieran el recuerdo de cómo en el Centro Histórico también llegaron a existir gitanos que tenían un oso al que hacían bailar a cambio de unas monedas y en el que también cometían maltrato animal.