La autora Isabel Allende no es únicamente referida como una de las escritoras más representativas de Chile, sino que también es considerada como la escritora viva más leída del mundo en español.
Con 73 millones de ejemplares vendidos, obras traducidas en 42 idiomas, miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras desde 2004, y ganadora del Premio Nacional de Literatura de Chile en 2010, Allende se ha consolidado como una artista que destaca por reconstruir épocas enteras a través de memorias que exploran la vida sudamericana por medio del drama, el realismo mágico y la ficción histórica.
Entre sus trabajos, destaca su ópera prima, titulada La Casa de los Espíritus (1982), donde aborda la extensa narrativa de un árbol genealógico a través de los altos y bajos del Siglo XX en Chile. La novela capturó la atención del público debido a sus protagonistas femeninas, la interacción del realismo mágico con eventos reales, y la representación de la dictadura de Augusto Pinochet.
Con el tiempo, el éxito de su trabajo llamó la atención del séptimo arte, especialmente de productores hollywoodenses en búsqueda de algo diferente para las masas internacionales, lo cual dio a luz a la primera adaptación cinematográfica de su obra: La Casa de los Espíritus de 1993, la cual quedó a cargo del danés Bille August y con la participación de Jeremy Irons, Meryl Streep, Glenn Close, Winona Ryder y Antonio Banderas.
A pesar de recibir varios premios en Europa, el filme de August se alejó demasiado de la historia original de Allende, omitiendo personajes, arcos, temas, hechos, cambiando fechas históricas y elementos geográficos, hasta hacer de la historia un relato europeo que se alejó por completo del imaginario latinoamericano,
Treinta y tres años después, la productora chile Fábula se alió con Amazon Prime Video con una sola misión en mente: contar la historia de la primera novela de Allende como se debe – situada completamente en Chile, con el realismo mágico que la caracteriza y con todos los elementos latinoamericanos que la destacaron en primer lugar.
Así llega La Casa de los Espíritus. Creado por Francisca Alegría (El Arrullo de la Bestia, La Vaca que Cantó una Canción hacia el Futuro), Fernanda Urrejola (Cry Macho, Milagro Azul) y Andrés Wood (Ecos del Desierto, Ramona), y protagonizada por Alfonso Herrera (El Baile de los 41, ¡Que Viva México!), Dolores Fonzi (Blondi, Las Fiestas), Nicole Wallace (Parot, Ni una más), Rochi Hernández (Culpa Cero, Cato), Sara Becker (La Contadora de Películas, Juego de Ilusiones), Luis Dubó (La Misteriosa Mirada del Flamenco, Los Renacidos), Néstor Cantillana (El Fantasma, El Lugar de la Otra), Pablo Macaya (Sal, Ardiente Paciencia), Aline Kuppenheim (1976, Detrás de la Lluvia), Gabriela Aguilera (Diarios de Motocicleta, Violeta se fue a los Cielos) y Fernanda Castillo (Monarca, Isla Brava).
En este drama de ficción histórica, ubicado en Chile desde el inicio del Siglo XX hasta los años 70’s, seguimos la historia de tres mujeres de una misma familia – Clara del Valle (Nicole Wallace/Dolores Fonzi), Blanca Trueba (Sara Becker/Fernanda Urrejola) y Alba Satigny (Rochi Hernández) –, quienes narran su lucha a través de la sociedad, la política y el amor para encontrarse a sí mismas en un mundo cruel y siempre cambiante.
La serie cuenta con un excelente elenco, el cual está encabezado por una gran actuación de parte de Alfonso Herrera, quien interpreta al antagónico principal de la historia. Con ayuda de un excelente trabajo de parte del departamento de maquillaje, Herrera se transforma a través del tiempo como un joven, adulto y viejo que encarna la mentalidad conservadora chilena desde los 40’s hasta los 70’s, culminando en el trágico golpe de estado que llevó a Chile hacia la oscuridad de la dictadura militar.
Por su parte, Sara Becker, Fernanda Urrejola, Nicole Wallace, Dolores Fonzi y Rochi Hernández, quienes interpretan a tres protagonistas distintas a través del tiempo, son, en definitiva, la mejor parte de la serie. Cada una logra apoderarse del papel que les corresponde en el tiempo determinado, aportando una evolución paulatina y creíble en el crecimiento de sus personajes, madurando y transformándose hasta que la audiencia puede la imagen del pasado y sus consecuencias en las versiones más adultas de cada una.
Es importante destacar la excelente dinámica que tienen las cinco actrices protagonistas – Becker, Urrejola, Wallace, Fonzi y Hernández – con Herrera, creando una larga lista de secuencias dramáticas que llevan la emocionalidad al extremo. Cada interacción es tan importante como la anterior, elevando la calidad y enganchando la atención del público durante los ocho episodios de la serie.
Respecto a los guiones y la historia, La Casa de los Espíritus se mantiene fiel al retrato histórico de Chile durante la época, enfocándose en la lucha de clases y como esta trasciende hacia diversos ámbitos de la vida de las personas. Cada episodio aprovecha por completo el tiempo que recibe, haciendo de la edición una herramienta eficaz para mantener un ritmo fluido alimentado por el drama, los giros de trama, la intriga y el suspenso.
Los guiones y la edición entienden por completo en qué momento cambiar de punto de vista y hacia qué personaje hacerlo mejor, haciendo de la historia una montaña rusa dramática que te atrapa desde el primer episodio.
A pesar del tono serio de la historia, la serie se toma la libertad para aportar elementos de humor y romance que ayudan a balancear la historia de la mejor manera posible. En esta estructura, los temas, fuertemente arraigados al descubrimiento de la identidad, la lucha por la voz de las mujeres y las heridas generacionales, se mantienen siempre fijos y presentes, abordándose a través de los arcos de los personajes y su contexto sin ningún tipo de censura, exhibiéndolos hasta sus últimas consecuencias, por más crueles que estas sean.
El diseño de producción también es uno de los puntos más fuertes de la serie, la cual se preocupa por mantener la fidelidad del periodo histórico en el que se encuentra. El departamento de arte hizo un excelente trabajo al momento de recrear los vestuarios, peinados, interiores y exteriores de Chile a lo largo del segundo tercio del Siglo XX. En este ámbito, la cinematografía, colorización e iluminación también fueron clave, pues su trabajo conjunto enaltece la propuesta de los otros departamentos.
A diferencia de la película de 1993, la serie se toma en serio la inclusión del realismo mágico como un elemento importante y retroactivo dentro de la trama y el desarrollo de los personajes, tomando este elemento como un vehículo para presentar la cultura chilena y varios aspectos clásicos heredados de la literatura latinoamericana.
Al final, La Casa de los Espíritus es un excelente drama de ficción histórica de 8 episodios que te mantendrá al filo de tu asiento. Con un excelente cuidado en los guiones y en la representación histórica, una excelente producción y actuaciones magníficas, la serie presenta una versión accesible de uno de los clásicos de la literatura latinoamericana más famosos de la actualidad. Una excelente opción para maratonear en casa.
9/10