Desde 2008, Josh Safdie comenzó su carrera como director cinematográfico al lado de su hermano Benny Safdie, con quien creó una filmografía llena de historias que destacan por el caos de sus guiones y la inestabilidad de sus personajes principales, creando filmes que son perfectos para transmitir cualquier tipo de ansiedad y tensión en la audiencia.

Entre sus mayores logros se encuentran las películas que lo catapultaron al ojo público de Hollywood: Good Time (2017) – protagonizada por Robert Pattinson en el papel de un pequeño criminal que intenta liberar a su hermano mentalmente discapacitado – y Diamantes en Bruto (2022) – donde un galardonado Adam Sandler interpreta a un maniático joyero que debe recuperar una piedra preciosa que podría resolverle la vida para siempre –; ambos filmes son recordados por las fantásticas interpretaciones de sus actores principales, quienes se involucran en un espiral de desesperación que rápidamente se vuelve en desfile de locuras que los llevan hasta el límite, alcanzando un final gris que evita los aleccionamientos y deja en claro los hechos como son.

Tras leer la autobiografía de Marty Reisman, El Jugador de Dinero, Safdie quedó fascinado con la historia del tenista de mesa, la cual compartía similitudes claras con su filmografía, por lo que decidió trabajar en una adaptación inspirada en el texto y le ofreció, de inmediato, el papel protagónico a Timothée Chalamet.

Timothée Chalamet entrega toda su energía y sus habilidades en lo que es una de sus mejores interpretaciones a lo largo de su carrera | Foto: A24
Timothée Chalamet entrega toda su energía y sus habilidades en lo que es una de sus mejores interpretaciones a lo largo de su carrera | Foto: A24

Chalamet es una variable clave en la ecuación que se formuló con el desarrollo del filme, pues no sólo se trata de uno de los actores ascendentes más prolíferos del cine estadounidense actual, sino que es un actor que jamás a ocultado su hambre de reconocimiento y gloria, lo que le llevó a aceptar el papel con una meta clara en mente: el Oscar.

Previo al estreno del filme, Chalamet se encargó de realizar una promoción titánica sobre la película al crear historias, casi leyendas, sobre su preparación para el rodaje y todos los trucos y procesos diarios que atravesó para mantenerse concentrado y crear un papel básicamente memorable. Para el mundo, esta actitud sonó a charlatanería de primer nivel, lo que puso a Marty Supreme en la mira más dura de la crítica, lista para destriparla en caso de que no fuera nada de lo que prometió. Pero entonces surge la pregunta: ¿cumplió?

Así llega Marty Supreme. Dirigida por Josh Safdie (Good Time, Diamantes en Bruto) y protagonizada por Timothée Chalamet (Duna – Parte Dos, Un Completo Desconocido), Gwyneth Paltrow (Avengers: Endgame, Ella Dijo), Odessa A’zion (Hellraiser, Until Dawn), Kevin O’Leary (Shark Tank), Tyler, the Creator (Kidding, Jackass Forever), Abel Ferrara (Padre Pio, Zeros and Ones) y Fran Drescher (Hotel Transilvania 4, El Verdadero Santa).

En esta comedia dramática situada en el Nueva York de 1952, seguimos la historia de Marty Mauser (Timothée Chalamet), un joven estadounidense con delirios de grandeza que sueña con ser el número uno del tenis de mesa internacional. Cuando Marty se queda corto de dinero antes del Campeonato Mundial en Tokyo, deberá estar dispuesto a hacer lo que sea para reunir el dinero y cumplir con su meta, incluso si eso significa arruinar la vida de todos los demás.

Marty Supreme es, definitivamente, una excelente película. El filme triunfa gracias a tres pilares fundamentales: el guion, la edición y el propio Timothée Chalamet.

Josh Safdie y Ronald Bronstein logran crear un magnífico guion con una historia llena de sorpresas, emociones, giros, puntos de tensión y un entendimiento claro de quienes son los personajes y como funciona el mundo alrededor de ellos. La primera secuencia es clave para la historia, no solo porque presenta más de la mitad de los conflictos que se desarrollarán a lo largo del filme, sino que es el único espacio con un ritmo lento, lo suficiente como para introducir a los protagonistas, y una vez que los créditos iniciales terminan, el filme pisa el acelerador hacia un alocado y desesperado viaje que no te permite pestañear.

El guion, de una forma muy similar a Diamantes en Bruto, decide fragmentarse por retos para el protagonista, con cada uno aportando su propio ambiente, elenco, dinámica y conclusión que suman a una avalancha de tensiones que apuntan hacia el colapso del protagonista. Esta sumatoria podría ser agobiante y excesiva, pero aquí es donde entra la maestría de la edición, la cual utiliza cada truco disponible – transiciones, sonidos, mezcla de imágenes, colores, sincronización musical, etc. – para que la película mantenga un ritmo rápido que siga la velocidad con la que se mueve, piensa y reacciona su protagonista, lo cual hace de cada secuencia y sección una dinámica inesperada, fascinante y divertida, pues este personaje está escrito e interpretado de una forma excepcional.

La edición de la película eleva su increíble guion, creando una montaña rusa de emociones que no le da ni un respiro a la audiencia. | Foto: A24
La edición de la película eleva su increíble guion, creando una montaña rusa de emociones que no le da ni un respiro a la audiencia. | Foto: A24

Chalamet no mintió en sus entrevistas promocionales; su trabajo como Marty Mauser en el filme es uno de los mejores de la temporada de premios. Primero, el guion ya trabaja con un protagonista con un desarrollo excelente, el cual se distingue por ser egoísta, tramposo, orgulloso, ambicioso y sin escrúpulos, una combinación perfecta para crear un ser que realmente se piensa creado para un destino superior, lo que hace fascinante su viaje al confrontarlo constantemente con la realidad y observar cómo forcejea para salirse con la suya.

Con este perfil, es fácil que un personaje como Mauser sea odioso desde la primera toma; sin embargo, Chalamet encuentra un balance perfecto. Entiende por completo cuando debe mostrar el verdadero rostro del personaje, mientras que el resto del tiempo se pavonea con una máscara elitista de lo que aspira a ser. Chalamet hace uso de todas sus habilidades actorales para demostrar las varias facetas de Mauser, atravesando este breve juego de personalidades hasta estallar y ser la viva imagen de la desesperación, pretendiendo ser la máxima víctima en un mundo que queda devastado por su presencia.

Este gran arco de personaje hace que la conclusión del filme sea absolutamente memorable. Breves tomas encapsulan la temática del filme sobre oportunidades, destinos y metas, hasta llegar a un breve debate sobre la redención y la inevitable llegada de la realidad.

El resto del elenco es igual de increíble durante todo el filme, en especial la triada de Gwyneth Paltrow, Odessa A’zion y Kevin O’Leary.

Odessa A'zion es uno de los pilares fundamentales dentro de la historia. Su dinámica con Timothée Chalamet crea un gran balance durante gran parte del filme | Foto: A24
Odessa A'zion es uno de los pilares fundamentales dentro de la historia. Su dinámica con Timothée Chalamet crea un gran balance durante gran parte del filme | Foto: A24

Paltrow y A’zion funcionan como contrapesos para el personaje de Chalamet. Mientras que, en esencia, pueden referirse como meros intereses amorosos, lo cierto es que la presencia y dinámica de los personajes forman un espejo para el protagonista. El personaje de Paltrow forma parte de todo lo que el personaje de Chalamet aspira a ser, todo lo que sueña, desea y está dispuesto a tomar por la fuerza, mientras que el personaje de A’zion es un recuerdo constante de la realidad, no sólo en su formato más crudo – pobreza, crimen, decepción, lucha –, sino también de todo lo bueno que le rodea y decide ignorar, especialmente en materia de vínculos.

O’Leary, por su parte, es un grandioso antagonista. Cada una de sus escenas está cargada de presencia, y su dinámica con Chalamet es interesante y divertida, en especial cuando cada secuencia compartida es una lucha por saber quien tiene poder sobre el otro.

"Marty Supreme" es una fuerte contendiente para los Oscar 2026, especialmente para las categorías de Mejor Actor, Mejor Guion Original y Mejor Película | Foto: A24
"Marty Supreme" es una fuerte contendiente para los Oscar 2026, especialmente para las categorías de Mejor Actor, Mejor Guion Original y Mejor Película | Foto: A24

El resto de los aspectos técnicos son un complemento perfecto. Iluminación, cinematografía, diseño de producción, vestuario, todo se une de forma magistral para crear atmósferas inolvidables que te transportan por completo al Nueva York de los años 50’s con cada detalle.

Al final, Marty Supreme es un titán absoluto en la contienda de los Oscar 2026. Se trata un filme que decide tomar a un protagonista argumentalmente despreciable y enfrentarlo a la realidad del mundo en el camino hacia el cumplimiento de sus sueños. Con grandes actuaciones y un guion fantástico, la película presenta una montaña rusa de emociones y situaciones que no le darán respiro a la audiencia hasta que lleguen los créditos. Definitivamente, uno de los mejores filmes de esta temporada de premios.

10/10

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