La maternidad siempre ha sido un tema de gran importancia y reflexión feminista. La lucha de las mujeres por decidir sobre sus propias vidas está vinculada con la capacidad de elegir sobre su maternidad o cambiar las condiciones en las que se vive esta. Y es que seguramente recuerdas aquellas películas de la época de oro del cine mexicano, donde las mujeres en su papel de madres tenían que sacrificar todo por sus hijos, además de ser sumisas y abnegadas.
Desafortunadamente, durante varias décadas este estereotipo de la mujer mexicana se manejó tanto el cine como en televisión, convirtiéndose en una realidad.
Años más tarde, esta maternidad sacrificada evolucionó a una maternidad neoliberal, donde la mujer también se convirtió en la fuente de ingreso del hogar, además de la crianza de hijos, convirtiéndose en un problema más serio y complicado para todas las mujeres.
Estos dos tipos de maternidades son explicados a fondo por la poblana feminista Marisol Calva, la cual envía un duro mensaje a todos sus seguidores sobre la injusticia que representan estas dos maternidades.
De acuerdo con la politóloga, este 10 de mayo todas las empresas realizan campañas publicitarias que “romantizan” la maternidad sacrificada, con productos que sirven para ayudarlas con el trabajo del hogar, además de imponer un ideal estético, donde las madres, a pesar de su cansancio, deben verse bien.
Marisol explica que el problema de estas campañas es que se reproducen a través de patrones culturales que se reproducen en la sociedad, en especial en México, donde solo hay lugar para dos tipos de maternidades: la maternidad sacrificada y la maternidad neoliberal.
La maternidad sacrificada, según Marisol, es aquella que “está anclada a los roles y estereotipos tradicionales de género, aquella que dicta que la mujer debe de estar en la casa y es la encargada del cuidado y crianza de los hijos, aquella que debe de sacrificarse por su familia por amor.” Sin embargo, la poblana asegura que esta maternidad representa una injusticia para las mujeres, pues es una imposición de servir y hacer sacrificio por los demás, donde varias mujeres truncan sus sueños y realización personal.
En cambio, la maternidad neoliberal, o mejor conocida como la “Superwoman” es aquella que le permite a la mujer salir de su rol de cuidadora e incorporarse a las actividades de mercado.
Aunque parezca un avance en los derechos de las mujeres, esta situación se derivó por las múltiples crisis económicas que orillaron a las mujeres a salir de su hogar en busca de un trabajo remunerado que les ayudara a cubrir los gastos del hogar.
A pesar de ello, la poblana menciona que en esta distribución se encierra una “tiranía” pues las mujeres deben cumplir hasta una triple jornada de trabajo, puesto que ya no solo son responsables del cuidado de los hijos y del cuidado del hogar sino también de salir a trabajar en jornadas de mínimo 8 horas.
Al final esta situación también se convierte en una injusticia, ya que las mujeres asumieron un rol de proveedoras, en cambio, los hombres no asumieron el rol de cuidadores.
Por último, Marisol Calva menciona que en México solo el 73% del trabajo del hogar lo cargan las mujeres contra solo un 26% de los hombres, por lo que refiere que hay que cambiar la forma en que concebimos la maternidad.
“No se puede celebrar un 10 de mayo donde la maternidad es sufrimiento, sacrificio y dolor”, concluye.