La mayoría de los programas de revista, canales de televisión o YouTube dedicados a compartir recetas para la preparación de platillos, los lunes imparten recetas donde predominan los vegetales y se sustituye la carne.

Los conductores o chefs repiten la frase “lunes sin carne” para recordar que el menú no incluirá proteínas a base de carnes rojas, principalmente.

Esta tendencia no es nueva y cada vez cobra más fuerza en un momento donde las autoridades advierten que la disposición de agua potable cada vez es menor en todo el mundo.

¿Pero qué tiene que ver la falta de agua con la carne roja?

De acuerdo con información de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), si las vacas conformaran una nación, serían el tercer emisor de gases de efecto invernadero más grande del mundo.

Resulta que la producción de carne es una de las partes más destructivas de la huella humana en el planeta, ya que hectáreas de bosques lluviosos en América del Sur son deforestadas para hacer espacio para el ganado que se convertirá en hamburguesas y filetes.

Además, estudios demuestra que para obtener una hamburguesa de ternera, con un peso promedio de un cuarto de libra, se requiere alrededor de 1 mil 695 litros de agua, para un filete de ternera se necesitan 7 mil litros de agua para producirlo y para un kilo de bistecs, se necesitan 15 mil litros de agua.

En tanto, la organización Greenpeace comparte en su porta que este movimiento de lunes sin carne es internacional y busca que las personas disminuyan su consumo de alimentos de origen animal por el bien de su salud y del planeta.

Es una iniciativa que nació en 2003 por The Monday Campaigns Inc., pero tiene sus antecedentes muchos años atrás y por otras razones, a fin de reducir la demanda.

Por ejemplo, como antecedente se conoce que en la Primera Guerra Mundial, en 1917, la Administración de Alimentos de Estados Unidos pidió a las familias bajar el consumo de alimentos básicos clave para ayudar durante la guerra.

Entonces los lemas eran “martes sin carne” y el “miércoles sin trigo” y para la Segunda Guerra Mundial se repitió la misma campaña, pero ahora, a decir del presidente Franklin D. Roosevelt, era para ahorrar transporte vital para municiones.

En el 2003 se reactivó el lunes sin carne para concientizar sobre la salud pública, luego se encaminó como una acción a favor del cuidado del medio ambiente y el bienestar animal.

Por lo que no solo se debe evitar cocinar platillos con carne roja en casa, también se suman hospitales, escuelas, lugares de trabajo, restaurantes y organismos de la sociedad civil.

Alternativas para comer sin carne

Si eres de las personas que quieren contribuir, con pequeñas acciones, al cuidado del medio ambiente, a reducir el consumo de agua o simplemente por cuidar la salud, entonces conoce qué hay diversas alternativas para cocinar platillos tradicionales a los que puedes sustituir la carne roja.

Sitios de comida vegana o vegetariana señalan que el tofu es un alimento que puede sustituir la carne, ya que está hecho a base de soya y tiene un sabor parecido al de la carne de res.

Tiene un alto contenido proteico y versatilidad para prepararse con casi cualquier tipo de comida, funciona perfecto si lo deseas hacer asado, frito o condimentarlo con otros alimentos.



Los champiñones, como el portobello, también son una opción ideal que te recuerda al sabor de la carne; además, son muy saludables y llenadores.

La quinoa es un gran alimento consumido a nivel mundial en lugar de la carne. Es una gran fuente de proteína, fibra y minerales, incluso más que la carne. Puedes añadirlo a sopas, ensaladas, arroz y pastas.

En el menú igual puedes considerar los huevos, leguminosas como lentejas, frijoles, así como cereales como arroz, maíz, papa, frutos secos como las almendras, nueces, pistacho o los dátiles y semillas girasol o calabazas, ya que no solo son una gran fuente de proteínas sino también de varios nutrientes y vitamina E.

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