El gobierno de Estados Unidos colocó en el centro de la polémica al actual gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de que fuera incluido en una lista de funcionarios y exfuncionarios presuntamente vinculados con el narcotráfico.
El anuncio fue dado a conocer por Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México, quien informó que el Departamento de Justicia del país vecino del norte presentó cargos formales contra una red de actores políticos mexicanos.
Los cargos fueron presentados ante la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York, una de las jurisdicciones más relevantes en casos de crimen organizado internacional.
De acuerdo con la acusación, los implicados habrían conspirado con líderes del Cártel de Sinaloa, proporcionando protección e información a cambio de apoyo político y sobornos.
Las autoridades estadounidenses los vinculan directamente con la facción conocida como “Los Chapitos”, liderada por Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín El Chapo Guzmán.
En total, la lista incluye a 10 personas, entre ellas un senador, un alcalde, mandos policiales y exfuncionarios, además del actual mandatario sinaloense.
Rubén Rocha Moya nació el 15 de junio de 1949 en Badiraguato, Sinaloa, una región históricamente vinculada al narcotráfico en México.
Antes de su carrera política, fue líder estudiantil, maestro rural y académico. También se desempeñó como secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa y posteriormente como rector de la misma institución.
En el ámbito político, inició en el PRI como diputado, pero años después se sumó al movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador, con el que llegó al Senado en 2018 y posteriormente a la gubernatura el 1 de noviembre de 2021.
En 2020, se graduó como licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), terminando así su segunda carrera profesional.
El hoy hombre de 77 años de edad tiene la maestría en Ciencias de la Educación en la Universidad Autónoma de Querétaro, y un doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad Autónoma de Sinaloa.
No es la primera vez que el nombre de Rocha Moya aparece en versiones relacionadas con el crimen organizado. Tras la desaparición de Ismael El Mayo Zambada y el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, surgieron versiones sobre una supuesta reunión en la que habrían participado figuras del narcotráfico y el propio gobernador.
De acuerdo con dichas versiones, el encuentro habría tenido como objetivo mediar un conflicto político interno. Sin embargo, Rocha Moya negó los señalamientos y aseguró que ese día se encontraba en Estados Unidos.
Aunque estos hechos no derivaron en imputaciones formales, sí generaron cuestionamientos públicos que hoy resurgen tras la acusación presentada en Nueva York.
Según la acusación del gobierno estadounidense, Rubén Rocha Moya enfrenta cargos graves relacionados con delincuencia organizada y narcotráfico.
Entre los delitos señalados destacan:
Estos cargos están vinculados a operaciones del Cártel de Sinaloa, considerado una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo y objetivo prioritario de las agencias estadounidenses como la DEA.
De ser hallado culpable en una corte federal de Estados Unidos, el gobernador podría enfrentar una pena mínima de 40 años de prisión hasta cadena perpetua, dependiendo de la gravedad de los delitos comprobados.
En su defensa, el gobernador de Sinaloa posteó en sus redes sociales un rechazo categórico a las imputaciones formuladas en su contra, por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York.
El político mexicano dijo que dichas acusaciones “carecen de veracidad y fundamento alguno. Y así se demostrará con toda contundencia, en el momento oportuno”.
La presidenta Claudia Sheinbaum consideró que, por el momento, no hay pruebas contundentes contra el gobernador de Sinaloa y que en defensa de la soberanía nacional, sólo se aplicarán las leyes mexicanas y que no se permitirá que países extranjeros establezcan sus propios criterios jurídicos.