Una de las construcciones más antiguas de Puebla es la penitenciaría de San Javier, un lugar de mitos e historias que seguramente no conocías.
A tan solo unas cuantas cuadras del zócalo y frente al famoso Paseo Bravo, se encuentra este recinto, el cual data del siglo XVII y fue una de últimas construcciones que hicieron los jesuitas en la ciudad.
Este edificio albergó al Colegio de San Francisco Javier en 1755; sin embargo, años más tarde la Compañía de Jesús fue expulsada de la Nueva España, dejando el inmueble abandonado.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia(INAH), tras su abandono, a su respaldo se construyó un panteón apara las víctimas de cólera durante 1812 y 1813.
A lo largo de los años, este inmueble histórico se utilizó como cuartel y hospital militar, hasta 1840 que comenzó la construcción de un penal.
El plano para este proyecto final estuvo a cargo de José Manzo, bajo la dirección de Eduardo Tamariz y avanzó su construcción hasta 1849, cuando la intervención francesa interrumpió las obras.
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De hecho, durante 1862 y 1863 el recinto se convirtió en una fortaleza, la cual recibe el nombre de Fuerte de Iturbide.
Los rastros de la guerra y un sismo lo dejaron casi destruido hasta que en 1879 comenzaron las labores de reconstrucción para por fin terminar la obra, la cual incluía celdas para mujeres, hombres, bóvedas, escaleras, oficinas y pabellones.
Una vez concluida, el presidente Porfirio Díaz fue el encargado de inaugurarla en 1821 y durante varios años se convirtió en una de las prisiones más modernas de Latinoamérica.
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En sus instalaciones había un laboratorio criminalístico y un museo craneológico.
Hasta 1984 la penitenciaría cerró sus puertas hasta que un año más tarde pasó a manos del gobierno estatal.
Los fantasmas de la Antigua Penitenciaría
Cuenta la leyenda que una vez en marcha la prisión, Porfirio Díaz decidió utilizarla como lugar de experimentos médicos y científicos, usando a los presos aún vivos como experimentos.
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Se dice que hasta la fecha en los pasillos se escuchan lamentos de los prisioneros y uno que otro suceso paranormal.
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