María Elena Hernández Hernández, académica de la Facultad de Medicina de la BUAP, recibió la Medalla al Mérito Mujer Indígena 2025, en la categoría de Investigación en Ciencia Básica y Humanidades, otorgada por el Congreso del Estado de Puebla y la Secretaría de Ciencia, Humanidades Tecnología e Innovación (SECIHTI) de la entidad.
La distinción fue en reconocimiento a su trayectoria profesional y por fortalecer la formación científica.
La académica de la BUAP pertenece al Departamento de Bioquímica de la BUAP y al Doctorado de Educación e Investigación para la Salud.
Sus principales contribuciones en investigación son en el área de investigación básica y humanidades, enfocada principalmente a las líneas de fisiopatología en enfermedades crónico-metabólicas.
Es indígena de la Sierra Norte de Puebla. Nació en una comunidad Xolotla, perteneciente al municipio de Pahuatlán.
"Más que el reconocimiento para mí, significa el reconocimiento hacia la apertura de nuevos horizontes, nuevos caminos que van enfocados hacia futuras generaciones de pueblos originarios en la ciencia. Ese es el principal objetivo para mí como parte de este quehacer científico, el poder quizá descubrir nuevos horizontes, pero también facilitar la vida a los demás, es decir, tener un impacto en la vida social de las comunidades", comentó.
Alain Andrade Hernández, coordinador General de Investigación Científica y Humanista de la SECIHTI del estado de Puebla, consideró que reconocer a las mujeres de los pueblos originarios en la ciencia es reconocer que el conocimiento no nace únicamente en los espacios formales, sino también en las comunidades donde prevalecen los conocimientos ancestrales.
"La innovación con sentido social se construye cuando la política pública escucha a las comunidades y valora su diversidad cultural como una fortaleza social", manifestó.
Pavel Gaspar, presidente del Congreso de Puebla, dijo que hoy se reconoce algo que durante siglos fue invisibilizado.
"La ciencia también tiene rostro indígena. La innovación también habla lengua materna. La tecnología también nace de la tierra. Ustedes son la prueba viva de que el origen no es destino, que la cuna no limite el horizonte, que la lengua indígena no es obstáculo, sino fortaleza. Hoy reciben una medalla, pero lo que realmente reciben es algo más grande", destacó.