El municipio de Tepeaca volvió a colocarse en el centro de la atención nacional tras la explosión registrada en una zona de almacenamiento clandestino de gas LP en la comunidad de San Juan Negrete. El incidente puso nuevamente sobre la mesa una problemática que durante años ha afectado a esta región de Puebla: el robo y comercialización ilegal de gas, actividad conocida como huachigas.
Las organizaciones dedicadas a este delito han encontrado en Tepeaca un punto estratégico debido a la cercanía de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) que atraviesan la entidad y a la presencia de redes criminales que operan desde hace más de una década en el llamado Triángulo Rojo.
¿Qué es el Triángulo Rojo?
El Triángulo Rojo en Puebla es una de las regiones más temidas por traileros y automovilistas. La zona está integrada por los municipios de Acajete, Acatzingo, Los Reyes de Juárez, Palmar de Bravo, Tecamachalco, Tepeaca, Quecholac y San Salvador Huixcolotla identificados desde hace una década por el robo de combustible y, más recientemente, por asaltos a transportistas y delitos de alto impacto.
El término “Triángulo Rojo” surgió entre 2014 y 2017, cuando municipios del centro del estado concentraban el mayor número de tomas clandestinas en ductos de Pemex.
Durante esos años, la extracción ilegal de gasolina, diésel y gas LP convirtió a la región en un punto de operación para grupos delictivos dedicados al huachicol.
¿Cómo funciona el robo de gas LP en Tepeaca?
El esquema de huachigas comienza con la perforación clandestina de ductos de Pemex. Estas tomas ilegales permiten extraer el combustible para posteriormente almacenarlo en predios, bodegas o terrenos aparentemente abandonados.
Las bandas suelen instalar conexiones improvisadas durante la madrugada para evitar ser detectadas por las autoridades. Una vez extraído el combustible, es trasladado mediante pipas o vehículos adaptados hacia centros de almacenamiento clandestinos.
En muchos casos, los sitios operan cerca de comunidades rurales o zonas agrícolas donde el tránsito de vehículos pesados no genera sospechas. Sin embargo, la falta de medidas de seguridad convierte estos espacios en verdaderas bombas de tiempo.
Después de ser almacenado, el combustible es distribuido a través de una cadena ilegal de comercialización. Algunas investigaciones federales han documentado que el gas robado puede venderse a precios inferiores a los del mercado formal.
Diversos archivos de autoridades federales y estatales dieron cuenta que el control del robo de combustible en el Triángulo Rojo, incluido Tepeaca, ha estado en disputa por distintos grupos criminales. Entre los principales líderes figuran nombres como Roberto de los Santos de Jesús, alias “El Bukanas”, así como bandas como “El Mamer”, “El Colorado”, “Los Richard”, “Los Panes”, “Los Pelones” y “Los Zúñiga”, algunas ya desmanteladas.
¿Cuántas tomas clandestinas hay registradas en Tepeaca?
La ubicación geográfica, la red de carreteras y la cercanía de ductos convierten a Tepeaca en un punto clave para las operaciones delictivas relacionadas con el huachicol y el huachigas.
De acuerdo con los registros de Pemex, en el primer trimestre del año en curso, a nivel nacional se identificaron 2 mil 563 tomas clandestinas en ductos de petrolíferos y/o hidrocarburo, lo que representó un incremento del 4.87 por ciento en comparación con el mismo período de 2025, mientras que en los registros de tomas clandestinas en ductos de gas LP el incremento fue del 6.79 por ciento.
El observatorio ciudadano Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (IGAVIM), con datos de Pemex, el estado de Puebla, registró el mayor número de tomas clandestinas en ductos de gas LP con 157 casos, lo que representó un incremento del 35.34, y significa que cada 13 horas con 57 minutos fue identificada una toma clandestina.
En el primer trimestre de 2025 se registraron 116 casos, mientras que en el mismo periodo, pero del 2026, se contabilizaron 157 tomas clandestinas, siendo el municipio de Tepeaca el que encabeza el mayor número de tomas clandestinas en ductos de gas LP, con un total de 44.
Le sigue Tlahuapan con 30 tomas, 17 en Los Reyes de Juárez, 14 en San Martín Texmelucan, 10 en San Matías Tlalancaleca, 10 en Acatzingo, 7 en Amozoc, 7 en San Salvador El Verde, 5 en Acajete, 4 en Huejotzingo, 3 en Quecholac, 2 en Tecamachalco, 2 en Coronango, 1 en Palmar de Bravo y 21 en Puebla.
En el caso de tomas clandestinas en ductos de hidrocarburo, en el primer trimestre de 2025 se registraron 69 tomas clandestinas en el estado de Puebla, pero en el primer trimestre de 2026 se tienen contabilizadas 103 tomas clandestinas. Lo anterior, significa un incremento de 49.28 por ciento, lo que significa que cada 21 horas con 16 minutos se identificó una toma clandestina.
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