Si estás buscando un rincón mágico en el estado de Puebla, Jicolapa es un destino que no te puedes perder.
Este pequeño pueblo ubicado en Zacatlán es conocido por su encanto y belleza natural, su arquitectura colonial y un santuario milagroso.
Así que si aún no lo conoces, aquí te compartimos cinco razones para visitarlo.
Paisajes naturales impresionantes
Jicolapa te sorprenderá con sus paisajes naturales de ensueño. Rodeado de montañas y bosques exuberantes, este lugar ofrece numerosas rutas de senderismo y miradores desde donde podrás disfrutar de vistas panorámicas impresionantes.
Jicolapa significa “lugar en donde habitan los jicotes“ y se encuentra a 2100 metros de altitud de la Ciudad de Zacatlán. Sus calles empedradas y casas de adobe y teja roja crean un ambiente pintoresco y nostálgico.
En Jicolapa hay un sitio conocido como "los baños" que alberga pozas naturales que se transforman en refrescantes piscinas donde los visitantes pueden disfrutar de un chapuzón.
En este lugar destaca especialmente una poza conocida como los Siete Suspiros, que es la fuente de agua que nutre a las demás piscinas y pozas circundantes.
En esta localidad se venera al "Señor de Jicolapa", una imagen que apareció en los muros de lo que ahora es su capilla.
Los pobladores dicen que la imagen de Cristo apareció en una pared de adobe en 1675 y cada vez que se desgasta, se restaura a sí misma de forma milagrosa.
Otro de sus atractivos turísticos son los famosos vinos frutales de Jicolapa, que se venden en una cantina tradicional llamada Vinos Cabrera, fundada desde 1920, donde se realizan vinos de manera artesanal.
Cuenta con una gran variedad de sabores como manzana, membrillo, café, maracuyá, blueberry, verde con verde, catorce tortillas, entre otros.
Este pintoresco pueblito se localiza a tan solo 11 minutos del centro de Zacatlán.
De la CAPU salen las líneas Atha y Supra directo y sin escalas con un costo de menos de $250 pesos mexicanos.
Si vas en auto toma la carretera que va a Zacatlán, después a Tlaxcala para pasar por Apizaco, Tlaxco, Chignahuapan hasta finalmente llegar al Pueblo Mágico de Zacatlán.
Pagas una caseta de $141 pesos y el trayecto aproximado es de 2 horas y 30 minutos.