En Puebla existe un Pueblo Mágico donde sobrevive una tradición milenaria de trueque, una práctica que tiene sus raíces en la época prehispánica y que con el paso de los siglos se convirtió en parte de la identidad de sus habitantes.
Aunque actualmente el dinero es la principal forma de adquirir productos, en este sitio todavía se conserva una costumbre en la que frutas, semillas, utensilios y otros artículos pueden cambiar de manos mediante el intercambio, sin que necesariamente exista dinero de por medio.
La tradición se encuentra vinculada con la historia comercial de una de las ciudades más antiguas de Puebla y con las celebraciones religiosas que cada año reúnen a habitantes, comerciantes y visitantes. Su importancia cultural es tal que en 2023 fue declarada Patrimonio Cultural Intangible del estado de Puebla.
El trueque es una forma de intercambio de bienes o productos en la que no interviene el dinero. Las personas acuerdan cambiar un artículo por otro de acuerdo con sus necesidades y posibilidades.
En el México prehispánico, este sistema fue fundamental para el comercio. En mercados y tianguis se intercambiaban productos como animales, semillas, frutos, maíz, herramientas y otros bienes.
Algunos productos también funcionaban como elementos de cambio, entre ellos el cacao. De esta manera, los mercados se convirtieron en espacios donde productores y consumidores podían obtener mercancías mediante diferentes formas de intercambio.
Uno de los centros comerciales más importantes de Mesoamérica fue el mercado de Tlatelolco, aunque no fue el único. La antigua Cholula también tuvo un papel relevante debido a su ubicación y a la importancia que adquirió como centro religioso y de peregrinación.
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La importancia histórica de Cholula está relacionada, entre otros factores, con su actividad comercial y religiosa durante la época prehispánica.
La ciudad fue un importante destino de peregrinación y estuvo relacionada con el culto a Quetzalcóatl. La llegada constante de personas también favoreció el intercambio de mercancías y el desarrollo de sus mercados.
A pesar de los cambios provocados por la Conquista, el periodo virreinal, el siglo XIX y la Revolución Mexicana, el trueque permaneció como una práctica cultural en la región.
Con el paso de las generaciones, esta costumbre dejó de ser únicamente una forma de comercio para convertirse también en una expresión de identidad de la comunidad.
El Trueque de San Pedro Cholula se realiza cada 8 de septiembre, una fecha que forma parte de una tradición que, de acuerdo con información difundida sobre esta celebración, tiene aproximadamente dos siglos de realizarse de manera anual.
En 2026, la convocatoria establece que el tradicional trueque se llevará a cabo el martes 8 de septiembre, como parte de las actividades relacionadas con las celebraciones de la Virgen de los Remedios.
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La jornada reunirá a habitantes y comerciantes que acudirán con distintos productos para realizar intercambios, manteniendo viva una costumbre que ha pasado de generación en generación.
La actividad también se relaciona con otras expresiones culturales de la comunidad, como la gastronomía y la medicina tradicional.
El intercambio se realizará en la Plaza de la Concordia, uno de los principales espacios públicos de San Pedro Cholula.
De acuerdo con la convocatoria para 2026, la actividad está prevista para el 8 de septiembre y forma parte del calendario de tradiciones de la Feria de San Pedro Cholula.
La invitación está dirigida tanto a familias cholultecas como a visitantes que quieran conocer una de las manifestaciones culturales más representativas del municipio.
A lo largo de los años, la variedad de productos que participan en el trueque se ha ampliado. Además de frutas y semillas, actualmente pueden encontrarse distintos artículos y mercancías que forman parte de la vida cotidiana de las comunidades participantes.
La tradición también tiene relación con la preparación de productos utilizados posteriormente en celebraciones y costumbres familiares.
Entre los artículos asociados con esta temporada se encuentran cestos, chiquihuites, petates, cazuelas e incienso, elementos que pueden utilizarse en los preparativos para las ofrendas del Día de Muertos.
Aunque algunos productos contemporáneos se han incorporado al intercambio, la esencia de la celebración permanece: obtener bienes mediante el acuerdo entre quienes participan.
El escenario de esta celebración es San Pedro Cholula, uno de los Pueblos Mágicos de Puebla y un destino reconocido por su riqueza histórica, religiosa y cultural.
Durante septiembre, el municipio combina sus actividades de feria con tradiciones que forman parte de su identidad, entre ellas el Trueque Milenario.
Para quienes buscan conocer una celebración diferente en Puebla, el 8 de septiembre representa una oportunidad para acercarse a una práctica que no solo conserva una antigua forma de intercambio, sino que también mantiene vigentes los vínculos comerciales y culturales entre distintas comunidades.