Las denuncias contra la empresa aumentan, luego de la polémica generada por la elaboración del jersey de Adidas para la , una colaboración que involucró el trabajo de artesanas de Naupan, Puebla.

Ahora hay nuevas acusaciones de otros artesanos que fueron dadas a conocer por la promotora cultural y creadora de contenido Luz Valdez y que apuntan a presuntos abusos laborales, salarios bajos y ausencia de prestaciones.

Someone Somewhere es la empresa que las contrató para esa colaboración con Adidas en la confección de jersey de la Selección Nacional.

La polémica surgió después de que consumidores y activistas cuestionaran cuánto dinero realmente recibían las artesanas por las prendas bordadas que fueron vendidas en miles de pesos.

¿De qué acusan a Someone Somewhere?

A través de un video publicado en redes sociales, Luz Valdez aseguró que tras las primeras denuncias de indígenas de Naupan, comenzó a recibir más mensajes de artesanas, familiares y personas que trabajaron anteriormente con Someone Somewhere o que solicitaron informes.

Según los testimonios compartidos, algunas mujeres recibían pagos de alrededor de 180 pesos por jornadas mínimas de cinco horas diarias, lo que equivaldría a aproximadamente 36 pesos por hora. Una cifra que no corresponde ni al salario mínimo en México que para el presente 2026 es de 315 pesos.

También señaló que algunas artesanas que acudieron a pedir informes, les comentaron en dicha empresa que debían cumplir con determinadas metas de producción.

De acuerdo con las denuncias, les exigían terminar al menos dos jerseys durante cinco horas, por lo que muchas no aceptaron trabajar con ellos o solo estuvieron dos días y se fueron.

“Todos coinciden en precios y experiencias”, afirmó Luz Valdez al explicar que varias personas le compartieron historias similares sobre las condiciones laborales.

Otra de las acusaciones que le hicieron llegar a la promotora cultural es que no es la primera vez que Someone Somewhere supuestamente abusa del trabajo de los artesanos de Naupan, Puebla, comunidad con la que trabaja desde hace más de una década.

Un artesano aseguró que rechazó trabajar con la empresa porque le pretendían pagar entre 15 y 25 pesos por pequeñas bolsas bordadas utilizadas en el frente lateral izquierdo de playeras con sus propios materiales, pese a que el trabajo implica tardar hasta cinco horas en terminar una sola pieza con su propia técnica de bordado que es conocida como pepenado.

También se reveló que algunas artesanas fueron capacitadas para realizar técnicas de bordado que no pertenecen a las tradiciones de la comunidad de Naupan, sino que estaban orientadas a la maquila de productos comerciales. Entre las técnicas mencionadas aparecen el punto francés, punto de arroz y bordado en cadena.

Otro de los puntos que ha generado indignación es la presunta falta de afiliación al IMSS para las artesanas durante los más de 14 años de colaboración.

De acuerdo con Luz Valdez, personal de Someone Somewhere habría argumentado que muchas trabajadoras no querían darse de alta ante el SAT para no tener que trasladarse a Huauchinango a realizar trámites, pese a que es responsabilidad de la empresa inscribirlas.

Indicó que por ello, la empresa optó por contratar un servicio medico vía remota que nunca se empleó.

La creadora de contenido criticó esa postura y señaló que los derechos laborales “no son renunciables”.

De igual manera se cuestionó que la empresa utilizara la Casa de la Cultura de Naupan como espacio de trabajo para la producción de prendas, situación que calificó como una privatización de un espacio público para beneficio económico privado.

“Si cualquier maquiladora hiciera esto, inmediatamente sería señalada de explotación”, sostuvo


Luz Valdez denuncia amenazas tras exhibir el caso

La promotora cultural también reveló que después de publicar su primer video comenzó a recibir amenazas de muerte y mensajes intimidatorios. Aun así, decidió continuar difundiendo los testimonios de artesanas y talleres que aseguran haber trabajado con Someone Somewhere en diferentes proyectos.

Uno de esos talleres afirmó que recibía apenas 60 pesos por piezas pintadas con técnicas inspiradas en alebrijes de Oaxaca, cuando era un trabajo que costaba 140 pesos.

Valdez sostuvo que no está en contra de las colaboraciones entre marcas y artesanos, pero insistió en que deben existir condiciones laborales justas, transparencia y trazabilidad sobre cuánto dinero llega realmente a quienes realizan el trabajo manual.

La polémica provocó una ola de comentarios en redes sociales, donde usuarios manifestaron indignación y decepción tras conocer las denuncias.

“Me rompió el corazón esto…”, escribió una persona; “No más abusos a los artesanos”, comentó otro usuario.


Algunas personas aseguraron haber comprado el jersey de Adidas precisamente para apoyar a las artesanas poblanas, pero ahora consideran devolverlo. “Pagué casi 3 mil pesos por orgullo hacia las artesanas y ahora estoy contemplando devolverla”, expresó una usuaria.

Hasta el momento, ni Adidas ni Someone Somewhere han emitido un posicionamiento público, ni autoridades municipales de Naupan, ni el gobierno del estado de Puebla o el gobierno federal a través de la Secretaría de Cultura.

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