En Puebla, poco a poco el clima comienza a sentirse diferente, las tardes pierden poco a poco el calor del verano y las mañanas se vuelven frescas, lo que significa que el verano ya va de salida y dará paso a la llegada del otoño.
Para quienes prefieren el frío, el otoño es una de sus estaciones favoritas, porque gustan de usar ropa abrigadora, dejar las sandalias por las botas o zapato cerrado, admirar los paisajes con tonos ocres y mirar la caída de las hojas de los árboles.
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Información del Instituto Nacional de Astrofisica, Óptica y Electrónica (INAOE), señala que el otoño 2026 inicia oficialmente el martes 22 de septiembre, con el equinoccio de otoño. Ese día, las horas de luz y oscuridad tienen una duración similar, es decir, 12 horas.
Para ser precisos, el verano se irá y el otoño llegará a las 18:06 horas y tendrá una duración aproximada de 89 días y 20 horas. Después, se dará paso a la llegada del invierno, previsto para el lunes 21 de diciembre.
El panorama meteorológico para Puebla estará marcado por una transición entre las lluvias del verano y el ingreso gradual de masas de aire frío. Proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional de la Comisión Nacional del Agua advierten que septiembre y octubre serán los meses con mayor presencia de lluvias.
De manera que durante las primeras semanas del otoño se espera que todavía pueden registrarse precipitaciones, tormentas eléctricas y cambios repentinos en las condiciones del tiempo.
En el estado de Puebla, la vigilancia se mantendrá de manera especial en municipios con riesgo de inundaciones, principalmente en las zonas serranas.
A escala nacional, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronostica 56 frentes fríos durante la temporada 2026-2027, la cual comienza en septiembre y termina en mayo del 2027.
En el otoño se contemplan tres sistemas frontales en septiembre, siete en octubre y ocho en noviembre. El SMN también anticipa que la influencia de El Niño favorecerá una mayor presencia de masas de aire frío hacia el norte y centro del país, regiones donde se encuentra Puebla.
Esto significa que en el estado podrían alternarse jornadas todavía lluviosas y templadas con mañanas y noches cada vez más frescas, especialmente conforme avance octubre y llegue noviembre.
El otoño representa el tránsito entre el verano y el invierno. Los días comienzan a acortarse, las temperaturas tienden a disminuir y los cambios bruscos entre el calor del mediodía y el frío de la mañana son más frecuentes.
En Puebla, la temporada también coincide con paisajes que poco a poco adquieren tonos ocres y dorados, tardes con una luz distinta y noches que invitan a sacar del clóset las primeras chamarras.
Es una época que suele despertar cierta nostalgia: termina el verano, regresan las rutinas y el calendario comienza su cuenta regresiva hacia las celebraciones de fin de año.
Ante los cambios de temperatura, especialistas en salud suelen recomendar mantener una buena hidratación, consumir frutas y verduras, dormir adecuadamente y evitar exponerse a cambios bruscos de temperatura, así como hidratar la piel con cremas o aceites.
También es conveniente utilizar ropa adecuada para las mañanas y noches frías, mantener los espacios ventilados y prestar atención a síntomas respiratorios. Las personas con enfermedades respiratorias, adultos mayores, niñas y niños deben tener especial cuidado ante los descensos de temperatura.
Así, mientras las hojas cambian de color y las tardes se vuelven más cortas, Puebla recibe al otoño entre lluvia, frío y esa sensación inconfundible de que el año comienza a despedirse.