Un tema de conversación común entre los poblanos es el clima: que hace mucho calor y las lluvias son más intensas y ambas situaciones podrían estar relacionadas con el fenómeno del Niño y los especialistas advierten que se intensificará, generando lo que le denominan Súper Niño. ¿Qué es y cómo afectará a Puebla?

El fenómeno de El Niño podría regresar con una intensidad histórica durante el periodo 2026-2027, de acuerdo a Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático (PINCC) de la .

En la Gaceta UNAM, publicada en abril pasado, se menciona que los modelos climáticos internacionales y europeos anticipan la posible formación de un “Súper Niño”, comparable o incluso superior a los registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.

Lee más:

¿Qué es el fenómeno de El Niño?

El Niño forma parte del fenómeno climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), el cual consiste en un calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial.

Este cambio altera los patrones atmosféricos y modifica el comportamiento del clima en diferentes partes del mundo. En México, suele provocar cambios importantes en las lluvias, las temperaturas y la formación de ciclones tropicales.

Actualmente, el ENOS se encuentra en una fase neutra tras el fin reciente de La Niña. Sin embargo, los especialistas prevén que en los próximos meses evolucione hacia condiciones de El Niño, alcanzando su punto máximo entre septiembre y octubre.

¿Cómo afectará El Niño a Puebla?

Aunque los mayores impactos podrían presentarse en la costa del Pacífico mexicano, Puebla también resentiría efectos importantes debido a los cambios en los patrones de lluvia y temperatura, principalmente en las zonas serranas.

Según la UNAM, uno de los principales riesgos para la región centro-norte del país donde se ubica Puebla, será la posibilidad de precipitaciones extremas durante el verano.

Esto significa que podrían registrarse lluvias más intensas y concentradas en menos tiempo, aumentando el riesgo de:

  • Inundaciones urbanas.
  • Desbordamiento de ríos y barrancas.
  • Deslaves en zonas serranas.
  • Daños en carreteras y viviendas.
  • Caída de árboles y afectaciones eléctricas.

Además, los expertos señalan que un El Niño fuerte también puede generar periodos de sequía en algunas regiones, afectando la agricultura y el almacenamiento de agua.

Francisco Estrada explicó que el calentamiento global está intensificando los efectos de El Niño, es decir, más calor y olas de temperatura extrema.

Debido a que hay una atmósfera más cálida, se puede almacenar mayor cantidad de vapor de agua. Esto provoca que cuando ocurren lluvias extremas exista más humedad disponible para precipitarse, haciendo que las tormentas sean más severas.

Huracanes más intensos en México

La costa del Pacífico mexicano sería una de las zonas más vulnerables ante el posible Súper Niño, debido al incremento en la formación de huracanes y fenómenos meteorológicos intensos.

La UNAM también alertó sobre el riesgo de intensificación rápida de ciclones, es decir, tormentas que aumentan peligrosamente su fuerza en pocas horas. Aunque Puebla no tiene costa, los remanentes de estos sistemas suelen provocar lluvias torrenciales y afectaciones importantes en municipios serranos y de la capital poblana.

¿Cuándo podría sentirse con más fuerza El Niño?

Los modelos climáticos apuntan a que el fenómeno comenzaría a fortalecerse durante los próximos meses y alcanzaría mayor intensidad entre septiembre y octubre de 2026.

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]