En el corazón del Centro Histórico de Puebla, una mesa se convierte en viaje. A las seis en punto de la tarde, los aromas comienzan a contar historias: chiles secos tostados, hierbas frescas, cacao y maíz nixtamalizado. Así inicia “6 Moles, 6 Vinos”, la experiencia culinaria de que este 5 de mayo vive su última función.

Un recorrido de seis tiempos entre tradición y vanguardia

El chef Alan Sánchez propone algo más que una cena, un relato comestible inspirado en recetas emblemáticas de Puebla, reinterpretadas con técnicas contemporáneas y respeto absoluto por el origen.

El primer bocado es un mole verde, vibrante y herbal, acompañado de un tamal de ayocote que evoca la cocina de temporada. La frescura de un Chardonnay abre el paladar mientras el calor de la tarde se disipa.

Luego aparece un inesperado mole blanco, delicado, con coliflor rostizada y notas de chocolate blanco que envuelven la pesca del día. El contraste entre lo salado y lo sutil marca el tono del recorrido.

El tercer tiempo trae consigo el carácter del huaxmole, inspirado en el tradicional mole de caderas de Tehuacán. Es profundo, intenso, con el sello de los chiles rojos y el cilantro recio, acompañado por un vino rosado que equilibra cada matiz.

La memoria se hace presente con el mole de olla, ese platillo casero que reconforta. Servido con chambarete y verduras de temporada, es un abrazo que se transforma con cada sorbo.

No podía faltar el protagonista: el mole poblano, servido de forma distinta, con un tamal de anís que resalta su complejidad. Aquí, el sabor habla por sí solo.

El cierre es una sorpresa: una cremita de mole de naranja con chocolate, donde lo dulce, lo salado y un toque de picante se funden en una experiencia sensorial poco común, pero que no decepciona.

Cada platillo es complejo, el asombro y agrado van en aumento conforme transcurre la tarde.

Maridaje con vinos premium del Valle de Guadalupe

Cada tiempo está acompañado por etiquetas de Monte Xanic, vinos mexicanos del Valle de Guadalupe que van del blanco al tinto, elegidos para resaltar las texturas y sabores de cada mole. El resultado es una armonía precisa entre cocina y enología.

¿Cómo vivir la experiencia hoy 5 de mayo?

Este recorrido gastronómico también rinde homenaje a la histórica celebración de la Batalla de Puebla de 1862, por lo que el 5 de Mayo es una fecha emblemática para los poblanos y el pretexto ideal para celebrar con "6 Moles, 6 Vinos".

Este día en Puebla, se desarrolla un desfile cívico-militar al que asisten las familias, visitantes y turistas.

En la mesa, esa identidad se traduce en ingredientes rescatados: sal orgánica de Zapotitlán Salinas, maíz nixtamalizado y preparaciones en cazuelas de barro de Los Reyes Metzontla.

Última llamada: reserva hoy mismo

La experiencia “6 Moles, 6 Vinos” tiene un costo de 1,100 pesos por persona y es de cupo limitado. Este 5 de mayo es el último día para vivirla, con reservaciones abiertas hasta las 16:00 horas, a través de sus redes sociales @custodiacartesiano @cartesiano360, para la función de las 18:00 horas.

Además, se trata de una oportunidad única: varios de estos moles no forman parte del menú habitual del restaurante, por lo que difícilmente podrán degustarse fuera de este formato.

Si buscas celebrar con sabor, historia y creatividad, esta es la ocasión. Después, habrá que esperar hasta agosto o incluso octubre para volver a probar esta experiencia en Custodia Restaurante que se localiza en la calle 3 Oriente número 610, Centro Histórico de Puebla.

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