La temporada del chile en nogada ya comenzó y, además de degustar uno de los platillos más representativos de la gastronomía mexicana, también es la oportunidad perfecta para recorrer los campos donde nacen sus ingredientes.
Entre julio y septiembre, la Ruta Agroturística del Chile en Nogada permite a visitantes nacionales y extranjeros conocer huertas, productores y cocineras tradicionales que mantienen viva una receta con más de dos siglos de historia.
Este recorrido se ha convertido en una de las experiencias turísticas más atractivas de Puebla, pues combina gastronomía, naturaleza, cultura, arquitectura y tradiciones familiares en municipios ubicados a menos de una hora y media de la capital.
El chile en nogada no solo destaca por su sabor. Cada uno de sus ingredientes representa la riqueza agrícola del estado y el trabajo de cientos de familias poblanas.
La ruta está integrada por los municipios de Santa Rita Tlahuapan, San Salvador El Verde, San Martín Texmelucan, Huejotzingo, San Andrés Calpan y San Nicolás de los Ranchos, donde se cultivan los productos esenciales para preparar el platillo.
En esta región crecen la tradicional manzana panochera, la pera lechera, el durazno criollo y la nuez de Castilla, además del chile poblano y la granada, que completan la receta.
Los visitantes pueden recorrer huertos frutales, conocer invernaderos, convivir con productores y descubrir cómo la naturaleza determina el momento exacto para cosechar los ingredientes que distinguen al auténtico chile en nogada.
También encontrarán fondas, restaurantes y cocinas tradicionales donde el platillo se prepara únicamente con ingredientes de temporada y se sirve capeado, como marca la tradición poblana.
Durante esta temporada, las cocinas de las comunidades se convierten en espacios de convivencia familiar. Mientras unas personas limpian cuidadosamente la nuez de Castilla, otras desgranan la granada, pelan la fruta o preparan el picadillo, preservando una tradición que ha dado reconocimiento internacional a la gastronomía poblana.
El chile en nogada representa mucho más que un platillo típico: simboliza identidad, orgullo y el esfuerzo de productores, artesanos y cocineras que mantienen vivo este legado culinario.
San Andrés Calpan, ubicado a aproximadamente 55 minutos de la ciudad de Puebla, celebra la 23 Feria del Chile en Nogada, que se desarrolla del 1 al 23 de agosto, durante cuatro fines de semana consecutivos.
Muy cerca se encuentra San Nicolás de los Ranchos, a poco más de una hora de la capital y en las faldas del volcán Popocatépetl. Aquí se realiza el Festival de los Chiles en Nogada durante todos los fines de semana de agosto, con actividades temáticas que incluyen espectáculos de circo, ambientación medieval, muestras de folclor mexicano y un cierre con globos aerostáticos y papalotes. El platillo tendrá precios que van de 300 a 380 pesos.
La ruta también incluye Huejotzingo, famoso por sus huertas frutales; Santa Rita Tlahuapan, San Salvador El Verde y San Martín Texmelucan, municipios donde es posible adquirir directamente frutas de temporada y conocer el trabajo de los agricultores. Como complemento, muchos viajeros aprovechan para visitar Cholula, situada a solo 30 minutos de la capital poblana.
La Secretaría de Desarrollo Turístico estima que la temporada del chile en nogada, comprendida del 1 de junio al 16 de septiembre, generará una derrama económica de 2 mil 82 millones 600 mil pesos, lo que representa un incremento de 5.18 por ciento respecto al año anterior.
Además, se proyecta la venta de 4 millones 450 mil chiles en nogada en restaurantes y cocinas tradicionales, con precios que oscilan entre 250 y 600 pesos.
Recorrer esta ruta significa descubrir el origen de uno de los platillos más emblemáticos de México, conocer el trabajo del campo poblano y vivir una experiencia donde la gastronomía, la historia y la tradición se encuentran en cada mesa.