Viral

Wildwood

El Bosque Salvaje - Una monumental épica de fantasía que sólo puede describirse como una obra de arte

Wildwood | Foto: Laika Entertainment

No hay duda de que la animación es uno de los grandes medios cinematográficos para contar historias, pasando desde la simpleza hasta la complejidad técnica y temática, creando mundos que la acción real solo puede imaginar, los cuales han capturado la imaginación y la pasión de audiencias de todas las edades. En este medio, destaca una técnica de entre todas las demás debido a su compromiso, dificultad y nivel de artesanía: el stop-motion.

El estudio estadounidense es uno de los líderes internacionales en este tipo de producciones, con sus seis largometrajes siendo hechos exclusivamente en stop-motion desde 2009. Cada uno de estos filmes - Coraline y la Puerta Secreta (Dir. Henry Selick, 2009), ParaNorman (Dir. Sam Fell y Chris Butler, 2012), Los Boxtrolls (Dir. Graham Annable y Anthony Stacchi, 2014), Kubo y la Búsqueda Samurai (Dir. Travis Knight, 2016) y Mr. Link: El Origen Perdido (Dir. Chris Butler, 2019) - recibieron una nominación al Óscar como Mejor Película Animada, y no es para menos, pues con cada proyecto el estudio fue actualizando sus métodos y técnicas de trabajo, implementando nueva tecnología y empujando los límites de la técnica hacia nuevos horizontes. Todo para crear Wildwood.

Basada en la novela de Colin Meloy, Wildwood comenzó a sonar dentro de Laika desde 2010, y en 2011 el estudio la anunció como su próxima película justo después de Coraline. Sin embargo, el productor y director Travis Knight reveló que el estudio retrasó Wildwood por años debido a la magnitud y dificultad del proyecto, el cual se volvió posible luego de dieciséis años puliendo técnicas que le hicieran justicia a la historia.

Con un desarrollo activo desde 2020, la película finalmente atravesó su producción con la ayuda de más de mil artistas entre animadores, artesanos, técnicos, ingenieros y mucho más, entregando la película más larga hecha en stop-motion hasta la fecha. ¿La espera habrá valido la pena?

Así llega Wildwood: El Bosque Salvaje. Dirigida por Travis Knight (Kubo y la Búsqueda Samurai, Amos del Universo) y protagonizada por Payton Elizabeth Lee (Pacto de Graduación, Shameless), Jacob Tremblay (Luca, Invencible), Carey Mulligan (Saltburn, Maestro), Mahershala Ali (Moonlight, Green Book), Awkwafina (Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos, Kung Fu Panda 4), Angela Basset (Pantera Negra: Wakanda por Siempre, Misión Imposible: Sentencia Final), Charlie Day (Super Mario Galaxy, Titanes del Pacífico), Amandla Stenberg (Los Juegos del Hambre, Spider-Man: A través del Spider-Verso), Tantoo Cardinal (Echo, La última Cacería), Tom Waits (Licorice Pizza, Wild Horse Nine) y Richard E. Grant (Muerte de un Unicornio, Loki).

En esta épica de fantasía stop-motion, seguimos la historia de Prue McKeel (Payton Elizabeth Lee), una joven que vive su vida normal en Portland, Oregon. Cuando un grupo de cuervos secuestra a su hermano menor, Prue, acompañada de su compañero de clase Curtis (Jacob Tremblay), deberá emprender un viaje hacia el Bosque Impenetrable, donde seres mágicos y pueblos antiguos se ven involucrados en una conspiración para desatar una guerra.

El mundo de "Wildwood" es uno que recuerda a fantasías como "Las Crónicas de Narnia" y "La Historia Sin Fin", con la historia manejando temas adultos de una forma accesible | Foto: Laika Entertainment

No hay otra forma de decirlo: Wildwood es una obra de arte. La película tardó dieciséis años en producirse, y todo ese tiempo, representado en esfuerzo, cariño y pasión por el proyecto, se ve reflejado en cada segundo del filme.

La animación es lo primero que destaca, y es que resulta increíble ver las secuencias que el estudio logró producir para la película, la cual no solo es la más ambiciosa en la historia de Laika, sino que es una de las más impresionantes y monumentales dentro de la técnica stop-motion, esto debido a la complejidad de los escenarios, el detalle de la expresividad de los personajes, y la magnitud de las secuencias, las cuales escalan hasta un enfrentamiento entre ejércitos digno de una película de Las Crónicas de Narnia.

La artesanía de cada modelo es admirable. Cada personaje tiene cientos de expresiones y emana personalidad a través de un diseño de vestuario impecable y una atención al detalle por parte de los animadores para hacer que cada movimiento sea distintivo de cada modelo. Cada escenario, utensilio y ambiente tiene una precisión magnífica, la cual hace de cada cuadro una pintura digna de ser admirada hasta el escrutinio.

La película está llena de acción emocionantes y entretenidas, las cuales se vuelven impresionantes al darte cuenta de que todo fue hecho con stop motion | Foto: Laika Entertainment

La fluidez de la película es tanta que hace que te olvides que estás viendo stop-motion. Uno de los mejores ejemplos para este tipo de situaciones está en las secuencias aéreas con aves y en la batalla final, donde hay tanto en pantalla y al mismo tiempo junto a cientos de personajes con modelos complejos que hacen que la precisión milimétrica sea vital para mantener la inmersión del filme, la cual está allí de inicio a fin.

En términos de historia, Wildwood es una verdadera épica de fantasía. Desde un inicio pequeño e íntimo en las calles de Portland, hasta un final enorme en medio de un bosque antiguo rodeado de fuego, sangre y metal. El filme aprovecha cada segundo para construir su historia de la mejor manera posible, con información visual que narra el contexto del mundo y secuencias de exposición que no son pesadas debido a la forma en la que se dicen, donde el medio visual es un complemento para crear cuentos entre cuentos que no solo expanden el escenario, sino que agregan matices, complejos y construyen la historia hacia giros y decisiones inesperadas.

Con 16 años de producción, este es el filme más grande e impresionante de Laika, el estudio detrás de "Coraline y la Puerta Secreta" y "Kubo y la Búsqueda Samurai" | Foto: Laika Entertainment

Los personajes son lo segundo mejor del filme, con cada uno recibiendo un arco interesante que los obliga a cambiar y desafiar sus propias creencias para forzarse a crecer o sucumbir a un destino que ellos mismos establecieron.

Payton Elizabeth Lee y Jacob Tremblay entregan interpretaciones de voz impecables, con Lee agregando peso en cada línea, en especial cuando se trata de su personaje, Prue, buscando a su hermano o desafiando hasta lo imposible para rescatarlo. Por otro lado, Tremblay construye un personaje entrañable y frágil, quien demuestra su temple a través de pruebas que demuestran el valor de su sensibilidad, al mismo tiempo que cuestionan la permanencia de esas cualidades ante un mundo cruel.

Además, se debe destacar el trabajo de Carey Mulligan, quien interpreta a la villana del filme, Alexandra, quien se vuelve el mejor personaje de la película debido a sus múltiples niveles de profundidad como personaje, donde el filme no la limita a ser una tirana cruel hambrienta de poder, sino que ofrece un trasfondo doloroso que hace que cada línea, movimiento y expresión tenga un contexto mucho más complejo e interesante.

Es importante destacar que la película no se aleja de temas complejos, como el horror de la violencia, la facilidad en la que uno puede acudir a ella para solucionar algo, y lo difícil que es superarla para ser alguien mejor. Suicidio, guerra, pesar, traición - todos estos temas tejen el hilo narrativo del filme, el cual aborda cada elemento con delicadeza y sin dar una respuesta concreta, otorgandole la suficiente confianza al espectador como para crear sus propias conclusiones.

"Wildwood" solo puede describirse como una verdadera obra de arte, la cual debe disfrutarse en la pantalla grande | Foto: Laika Entertainment

Con respecto a otros elementos técnicos, la cinematografía del filme es asombrosa, creativa y emocionante, la cual eleva cada secuencia y aprovecha su potencial. La iluminación es impresionante, en especial con los escenarios más pequeños y amplios. La música es fantástica y acompaña al filme de forma perfecta, con cada tema agregando una narrativa sonora que expande la trama y los arcos de los personajes.

Al final, Wildwood: El Bosque Salvaje es una excelente película de fantasía. Se trata de una aventura épica, monumental, llena de diversión y profundidad para todas las edades. El nivel artesanal del filme es indescriptible, con cada cuadro siendo una obra de arte digna de ser apreciada, donde se demuestra el amor por la animación, el cine y el arte como método de expresión humana. Se trata de todo un logro de la animación, una estrella fugaz en el medio cinematográfico y un clásico instantáneo.

10/10