Era inevitable. La ley del implacable Cronos se impuso, una vez más, y determinó que los dioses, también los del balón, tienen fecha de caducidad. Una lástima sin duda. Para los amantes del balompié y, obviamente, en mayor medida para los aficionados argentinos. Una tristeza que, no por inevitable y predecible, duele menos.
Esta misma semana el astro argentino, Lionel Messi, anunció que dejaba la selección argentina después de más de 20 años defendiendo los colores de la albiceleste. El balance, para quien muy probablemente es el mejor jugador de todos los tiempos, no puede ser más espectacular. Un Mundial -más 2 finales perdidas- dos Copas de América -con otras 3 perdidas- una medalla de oro en Juegos Olímpicos, otro oro en la Conmebol y un largo etc… de éxitos, durante más de dos décadas defendiendo los colores de Argentina.
Recién cumplidos los 39 años, Messi ya no se ve ni con la pasión, ni con las ganas ni con el empuje de seguir tirando de un carro que le ha dado – y al que sin duda ha otorgado- no pocas alegrías y algunas decepciones. Lo máximo a lo que podría aspirar sería a conquistar otra copa del mundo, pero se ve difícil ya que la próxima justa mundialista le llegaría con 43 años de edad. Demasiado, incluso para el gran Messi.
Atrás quedan la decepción del mundial de 2010, cuando lo dirigió su ídolo, Diego Maradona, la enorme tristeza de la derrota del Mundial 2014 ante Alemania. La alegría inigualable de alzar a copa del mundo en Qatar en 2022 y la tristeza final tras caer derrotados, ante España, en el reciente mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
Sin duda el papel de Messi, a sus 39 años en el pasado mundial, quedó muy por encima de las expectativas creadas. El resto del batallón de veteranos dejaron mucho que desear. Ni Cristiano Ronaldo, ni Modric, ni Neuer, ni Neymar, ni Muslera tuvieron el papel protagónico que sí demostró Messi siendo eje principal de las sucesivas victorias hasta llegar a la final.
La responsabilidad quedará ahora en manos de la AFA (Asociación de Futbol Argentino) a efectos de retirar o no el dorsal 10 que siempre lució Messi. No parece lógico que eso vaya a suceder, habida cuenta que Maradona también lo ocupó y nunca fue retirado.
Lo que sí es un hecho es que Argentina dirá adiós a otro grande, como antes lo hizo con Di Stefano, Ardiles, Kempes, Passarella, Maradona, Di María y ahora Messi. Será el turno de jóvenes como Julián Álvarez, Romero, De Paul y otros que tendrán que tomar un relevo que se antoja harto difícil, ahora ya sin Messi. En el banquillo la incógnita será si sigue Lionel Scaloni, el técnico que llevó a Argentina a conquistar otro mundial, o si ya es el turno de técnicos europeos consagrados como Diego Simeone.
Fue un verano complicado para Messi. A la decepción de ver como se le escapaba otro mundial en la final, se sumó el hecho de fallecimiento de su progenitor, Jorge Messi. Tras una larga enfermedad, Jorge dejaba huérfano a Lionel en lo que, a todas luces, parece hacer sido el punto de inflexión en la decisión adoptada por el astro argentino.
Y es que a veces no somos conscientes que nuestros más grandes ídolo también son, obviamente, seres humanos. Gracias por tanto y tan buen futbol Lionel Messi. Los aficionados del Inter Miami CF serán los últimos en disfrutar tu magia.

























