Diversos casos se han conocido de mujeres que ingresaron a una clínica para someterse a una liposucción y no lograron salir con vida. El caso más reciente en Puebla se conoció el pasado 18 de mayo, cuando Blanca Adriana Vazquez Montiel acudió a para retirarse grasa del abdomen, pero perdió vida.

La liposucción abdominal se ha convertido en una de las cirugías estéticas más solicitadas en México, especialmente entre personas que buscan eliminar grasa acumulada en zonas específicas del cuerpo y mejorar su apariencia física.

Sin embargo, detrás de los resultados que se muestran en redes sociales también existen riesgos médicos que pueden poner en peligro la vida cuando el procedimiento no se realiza bajo condiciones seguras.

¿Qué es la liposucción?

Información de la Clínica Mayo señala que la liposucción es una cirugía que utiliza un sistema de succión para retirar grasa localizada en áreas como abdomen, caderas, muslos, brazos, espalda, cuello o glúteos. Además de eliminar tejido adiposo, también ayuda a moldear el contorno corporal.

Especialistas advierten que este procedimiento no debe confundirse con un método para bajar de peso. La liposucción está diseñada para pacientes con peso estable, pero con depósitos de grasa que no desaparecen con dieta o ejercicio.

¿Cuáles son los riesgos de una liposucción?

Aunque se trata de una cirugía común, no está exenta de complicaciones. Como cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos relacionados con la anestesia, hemorragias o infecciones, pero también hay peligros específicos asociados a la liposucción.

Uno de los principales riesgos son las irregularidades en la piel, pues cuando la extracción de grasa no se realiza correctamente, la piel puede quedar ondulada, flácida o con hundimientos permanentes.

También pueden presentarse seromas, que son acumulaciones de líquido debajo de la piel que requieren drenaje médico. Otro problema frecuente es el entumecimiento temporal o permanente en las zonas intervenidas debido a la afectación de nervios.

En casos más graves pueden ocurrir infecciones severas, perforación de órganos internos o embolias grasas, una emergencia médica que sucede cuando fragmentos de grasa llegan al torrente sanguíneo y alcanzan pulmones o cerebro.

Además, los cambios bruscos de líquidos en el cuerpo durante una liposucción extensa pueden desencadenar fallas renales, cardíacas o pulmonares. Incluso medicamentos utilizados durante el procedimiento, como la lidocaína, pueden generar intoxicaciones peligrosas si se administran en exceso.

El riesgo aumenta cuando se realizan varias cirugías al mismo tiempo o cuando se intervienen grandes áreas del cuerpo.

¿Qué debes tomar en cuenta antes de operarte?

Antes de someterse a una liposucción, es indispensable acudir a una valoración médica completa. El cirujano debe revisar antecedentes clínicos, enfermedades previas y medicamentos que consume el paciente.

También es importante informar sobre suplementos alimenticios, remedios herbolarios o anticoagulantes, ya que algunos pueden aumentar el riesgo de sangrado. En muchos casos se solicita suspender ciertos medicamentos al menos una semana antes de la cirugía.

Otro aspecto fundamental es verificar dónde se realizará el procedimiento. Una pequeña extracción de grasa puede hacerse en una clínica especializada, pero cirugías más complejas requieren instalaciones hospitalarias equipadas para responder ante cualquier emergencia.

Los expertos recomiendan acudir acompañado y contar con apoyo durante las primeras 24 horas posteriores a la operación.

Después de la liposucción, el paciente debe seguir estrictamente las indicaciones médicas, usar prendas de compresión, mantener reposo relativo y acudir a revisiones periódicas. Es normal que se presente inflamación, dolor o moretones durante los primeros días. Sin embargo, síntomas como fiebre, dificultad para respirar, sangrado excesivo o dolor intenso deben atenderse de inmediato.

¿Cómo evitar caer en manos de charlatanes?

Tras diversos casos registrados en México por clínicas irregulares, la , actualizó en diciembre de 2024 la guía sanitaria denominada “Alta directiva para establecimientos de servicios de atención médica donde se practican procedimientos quirúrgicos con fines estéticos”

En el documento se señala que las clínicas que realicen cirugías plásticas, estéticas y reconstructivas relacionadas con cambiar o corregir el contorno o forma de diferentes zonas o regiones de la cara y del cuerpo, deben tener:

  • licencia sanitaria de farmacia hospitalaria.
  • responsable médico certificado.
  • servicios de sangre.
  • ambulancias.
  • convenios hospitalarios o convenio para subrogación de servicios en los casos que aplique.
  • áreas quirúrgicas adecuadas conforme a las normas oficiales mexicanas NOM-016-SSA3-2012, que establece las características mínimas de infraestructura y equipamiento de hospitales y consultorios de atención médica especializada y con lo estipulado en la Norma Oficial Mexicana NOM-006-SSA3-2011, para la práctica de la anestesiología.

Además, el médico que practique una liposucción debe tener:

  • cédula profesional.
  • certificación vigente en cirugía plástica y reconstructiva. La autoridad advirtió que contar con una maestría en cirugía estética no autoriza a realizar procedimientos quirúrgicos especializados.

Antes de operarse, los pacientes deben verificar que la clínica esté regulada, revisar la cédula profesional del especialista y desconfiar de promociones “milagro” o precios excesivamente bajos. La salud y la vida pueden depender de ello.

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