Para la familia Cervantes es todo un orgullo hablar de la tradición que heredaron de su abuela, la señora Blandina Cervantes, quien después de servir a una familia decidió emprender su propio negocio en el municipio de Teziutlán.

En la Sierra Norte de Puebla se localiza este municipio considerado como la Perla de la Sierra porque siempre está nublado y con lluvia, además de la belleza natural que regala con su arquitectura y paisaje natural.

En el zócalo de este recién nombrado Pueblo Mágico se encuentran Los Portales, cerca del Palacio Municipal y el Paseo Altagracia Calderón.


Si visitas Teziutlán no olvides probar las ricas gelatinas con rompope | Fotos de Angeles Bretón
Si visitas Teziutlán no olvides probar las ricas gelatinas con rompope | Fotos de Angeles Bretón


En un pequeño local de apenas 2 por 3 metros cuadrados se encuentra Eylleen Cervantes Macías, nieta de la señora Blandina, quien relató que de acuerdo con las memorias de su abuela, ella aprendió a preparar las gelatinas de sabor vainilla y chocolate en casa de la familia a la que servía.

Antes de cumplir los 30 años de edad, doña Blandina enviudó y se quedó sola con sus siete hijos, por lo que decidió emprender el negocio de la venta de gelatinas con rompope, porque así le gustaban.

Así fue que en 1953 cuando inició la venta con 10 gelatinas diarias que ofertaba afuera de la Catedral de Teziutlán o entre los puestos del mercado.



Después de un tiempo tuvo como punto fijo un puesto en la Avenida Hidalgo a la altura de la Catedral para que sus clientes le siguieran comprando.

Entonces llenaba la canasta con los vasos de vidrio, cucharas y botella de rompope para servir a cada uno de sus clientes, sin imaginar que la demanda la obligaría a colocar otro puesto en Los Portales, a donde actualmente llegan todos los días pobladores de Teziutlán y turistas para probar este delicioso postre.

En el local de Los Portales incluso hay dos bancas para que los clientes se puedan sentar a comer su gelatina con rompope y después continuar su rutina.

Quienes la piden para llevar, se la sirven en una bolsa de plástico con su respectivo chorrito de rompope.


Si visitas Teziutlán no olvides probar las ricas gelatinas con rompope | Fotos de Angeles Bretón
Si visitas Teziutlán no olvides probar las ricas gelatinas con rompope | Fotos de Angeles Bretón


Cervantes Macías compartió que actualmente venden cerca de 300 gelatinas diarias, siendo las tradicionales de vainilla, chocolate y napolitano, pero también cuentan con una línea gourmet que incluye pistache, coco, oreo y mosaico, entre otros sabores, tanto de agua como de leche.

Hay chicas y grandes con precios que van de 17 a 24 pesos cada una, 10 pesos por un extra de rompope y 125 la botella de esta bebida alcohólica.

Los teziutecos llegan a consumir hasta tres gelatinas en un día, por lo que desde las 6 de la mañana ya está abierto el local y cierran a las 5 de la tarde, pues el tiempo restante lo ocupan para preparar todos los días las gelatinas que no llevan conservadores, al igual que el rompope que lleva la receta de casa.

Para los visitantes resulta curiosa esta combinación, pero una vez que la prueban se sienten llenos de energía para continuar su recorrido por este municipio serrano, con calles angostas, llovizna permanente y cantera rosa en sus inmuebles con un poco de estilo europeo.

Las gelatinas con rompope se pueden degustar en Los Portales, en Avenida Hidalgo frente al Centro Escolar Manuel Ávila Camacho, así como en un carrito de la Avenida 16 de septiembre y Matamoros.

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